Mi vida... tal cual

sábado, junio 23, 2007

Fundición.

Una tarde cualquiera. Un sitio cualquiera. Una cita, a falta de palabras para describirlo mejor.

Común conversación: agradable, aunque con especias echadas en falta.

Sus labios. Extrañamente... todo cambia. Mi entorno, las palabras que mi subconsciente pronuncia continuando una conversación oral, de la cual mi cuerpo ya ha tomado las riendas. Sólo logro comprender un atisbo de lo que pasa por mi mente, esa constante voz en off.

Como poseído, comienzo a hacer cosas que una decena de minutos antes sólo habían tenido cabida en mi imaginación. Poco a poco, comienzo a comprender, que la brusquedad de mis actos hasta aquel día me habían llevado por justo el camino que no quería tomar.

Poco a poco, compenetración.
Poco a poco, complicidad.

En cuanto me doy cuenta, el fundido había tenido lugar. Sabor extraño en sus labios, aunque apetecible de alguna forma.

Lentamente descubro que cada persona refleja su forma de ser, los sentimientos de forma corporal con besos. Antes, iluso de mi, creía que besar era un arte, que podrías llegar a dominarlo...
Un beso es impredecible: jamás dependerá sólo de ti y tu experiencia.

Es una fundición, una unión momentánea de la máxima expresión humana.

Un beso:

El beso.

2 Comments:

Blogger Inner Sanctum said...

"Un beso es la fusión de dos fantasías".

Disfrútalos como el primer día y hazlos tan intensos como si fuera el último.

3:42 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Ay Juanlillo... Tú haciendo descubrimientos con detalles tan grandes y nosotros aquí comiéndonos los mocos... ay ay, que no vuelva a oirte quejarte... ¬¬

vangram¡

11:57 a. m.  

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