Mi vida... tal cual

sábado, julio 07, 2007

La cabeza del dragón

Un pitido. El pitido de siempre, el que me dispara el corazón y me despierta inmediatamente.
Necesito descansar, este trabajo me está matando.
Me acuesto en la cama, posición fetal, mirando al vacío y no pensando en nada.
Escucho música, no me muevo.
Soy incapaz.
Por fin, miro a través de la ventana. No sé ni cuanto tiempo me paso mirando la ciudad, como si algo fuese a pasar.

Una vibración, un movimiento tectónico tiene lugar, o eso creo, quiero pensar.
No siento miedo, más bien curiosidad. Observo como pequeñas construcciones a medio y terminar y otras antiguas comienzan a postrarse ante el paso del fenómeno.
De pronto, un reflejo rojizo capto por el rabillo del ojo. Me giro y comienzo a contemplar. Cómo la tierra, comienza a reflejar mi interior, a regurgitar todo lo reprimido. Desata su furia en forma de lava, destrozándolo todo a su paso; o deberia decir: ¿purificando?

Una personificación de la represión, una cabeza de dragón del monstruo sobre el que vivíamos y del que tanto nos aprovechamos.

Me rio; todo resulta asquerosamente irónico.

Por un momento, me siento feliz en lo incompleto de mi vida. Ésta era la pieza del puzzle que faltaba. Ese deus ex machina que jamás iba a pasar, ese giro que lo convirtiera todo en intensidad, horror, aventura...

...aunque sólo durase los 23 segundos que tardó la lava en abrazarme calurosamente.

Manga recomendado: Dragonhead