Mi vida... tal cual

viernes, marzo 28, 2008

Erase & Rewind

(The Cardigans)

Me encontraba tranquilamente mirando por la ventana.
Sin pensar en nada específico; pero con todos los eventos significativos de mi existencia espolvoreados en el aire.
Todo iba bien hasta que ocurrió. En una fracción de segundo, la vi cayendo a escasos centímetros de mi. Me encontraba sentado en el alféizar de la ventana, un pie dentro, el otro al borde del abismo.

Si tuviese que destacar algo del momento sería su soberana paz. Los gestos de su cara se daban la mano en una momentánea tregua en pos de conseguir la máxima belleza posible.
Nunca la había visto antes. No era particularmente guapa, lo poco que pude contemplarla. Aún así, tuve que hacerlo: Simplemente actúe y me tiré.
En absoluto las alturas me habían dado siempre un miedo horrible y como por arte de magia al verla había superado mis fobias. Sin llegar a tener vértigo, simplemente les tenía respeto.

Mientras caía me hizo gracia el hecho de intentar mentalmente alcanzarla en el aire. Como diría mi profesor de matemáticas: cai ortogonalmente al suelo, de cabeza.
En mis últimos resquicios de consciencia me pareció sentir las vértebras poco a poco cediendo y girando a causa del impacto. Como si la noche hubiese llegado a mi cuerpo, una a una se iban apagando las luces del pasillo que llevaban hasta mi cerebro.
Cuando ya comenzaba a notar la satisfacción de lo atemporal, un ruido me sacó de mi onírico placer.

Tocan a la puerta. Me levanto de la cama. Todo era -había sido- tan real...
Abro: era ella, la suicida.
Me pide ayuda con la colada. Algo me decía que simplemente necesitaba desesperadamente con quién hablar: su saco de ropa era casi imperceptible.
Asiento y afirmo subir enseguida; que se adelante y vaya comenzando.

Me cambio, cojo las llaves del piso, me dispongo a salir, pero... hace un sol tan precioso que me coacciona a contemplarlo desde el alféizar de la ventana.
Curiosamente, instantes más tarde cumplí mi promesa: subí, aunque fuera boca abajo.
A veces, las premoniciones no sirven de nada. Ni siquiera reviviéndolas.