Mi vida... tal cual

sábado, marzo 01, 2008

Photos.

(Daniel Licht de la OST de Dexter)

Último rayo de sol del día: se acerca la noche.
Como para compensar su futura ausencia,
el calor que desprende está en su máxima intensidad.
La mira a los ojos, la besa.
No tiene ningún sentido alargar lo que ya tiene anunciado su muerte.
Todo por salvarla.
Acaricia su pelo, pasando la mano sobre la seda del contorno de su cara.
Rescata una lágrima suya de la caída libre al abismo que le esperaba deslizándose por su cara.

Extiendo los brazos, no hay vuelta atrás.
Comienzo a levitar, me elevo.
Concentro todo mi pensamiento en un punto de mi cuerpo.
Tanto, que logró disolverme en el aire.
Respira mis restos. O al menos, partículas de los mismos.
Curiosamente, parte de mis cenizas cae al suelo:
el peso aportado por las lágrimas que me recorrían los últimos momentos hizo su papel.

Me respira, entro en su cuerpo. Desde dentro puedo controlarlo todo mejor.
Le doy todo mi ser: para salvarla de nuestro perseguidores, la única manera era... la fusión.
Fusionarse con un espíritu como yo. Mitad humana, mitad espíritu a partir de ahora.
Invisible para los humanos, inaudible para los espectros.

La salvé de la muerte, pero le concedí una existencia más dolorosa de lo que merecía. Al menos, yo pude encontrar mi paz, aunque fuese afincado en sus adentros en un rincón, dormitando cabizbajo.