The day the world went away.
Estoy parado entre grupos de personas increiblemente densos que caminan a mi lado. Todos hacia direcciones diferentes, parezco ser el único que no se mueve en una dirección establecida, prefijada.
Sé mi destino, pero no dónde se encuentra. Estoy atado de pies y manos, con los ojos vendados. Yo mismo me he infligido estas limitaciones, por decisión propia. Me quejo de haberme caído, pero no vuelvo a levantarme. Rehuso a pedir ayuda, puesto que determinadas cosas sólo podemos conseguirlas por nosotros mismos.
Llego al pomo de la puerta, lo giro y desaparece ante mi. Ya nada tiene sentido, todo se ha vuelto del revés. Mi piedra angular se ha reducido a polvos.


1 Comments:
No se ha reducido a polvos, sólo que tú no la ves porque te has limitado a cerrar los ojos, y no sabes si lo que has notado era tu piedra o polvo.
Tu marcas tu destino, la experiencia la tienes para saber si quieres un camino u otro.
Que tengas buen día! :)
Publicar un comentario en la entrada
<< Home