Mi vida... tal cual

jueves, agosto 27, 2009

You are what you love, not what loves you.

Llegado una edad, crees que has tenido suficiente para con la inmadurez. Pero, eventualmente, te descubres haciendo cosas que harías con 12 años. Reacciones que no parecen propias de alguien de mi edad. Eso sí, de alguna forma, sientan perfectamente bien.
Y es que, las locuras, en su justa medida, molan. Me explico: en ocasiones es posible que no le veas el sentido a las cosas (ojo, ¡tampoco digo que lo tengan!), que cuando el dolor te dé de lleno sufras y lo pases mal. Pero hacer cualquier pollada es precisamente lo que necesitas. Busca una meta absurda, aunque realizable. Tan extraña que tenga que costarte, no sólo conseguirla, sino verdaderamente aceptar que te dispones a hacerlo. Así, sin quererlo, diseminas tu atención y le tienes que dar al coco, olvidando lo que quiera que sea que te preocupe.

De lo que acabo de llegar de hacer es una de esas cosas para el recuerdo. Una de esas noches de confortable caos. Tan surrealista, que te ponen un vídeo y su correspondiente "basado en hechos reales" y no te lo crees. Go figure. Un sentido de la venganza, del onanismo mental, que difícilmente puede ser descrito con palabras.
Y es entonces, cuando, viendo el camino con perspectiva de forma cronológica te dices a ti mismo: How did I get here? :-)

1 Comments:

Blogger malahierba said...

Pero, ¿qué es lo que hiciste, alma de cántaro?

9:05 a. m.  

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